El Diario de Alessandra:”Entonces juguemos”

“Esa noche me prepuse experimentar las mejores sensaciones…Mientras entraba a nuestro lugar de encuentro, él allí me esperaba, con un trago en la mano impecablemente vestido en la terraza de la habitación, ésta, delicadamente iluminada con la tenue luz de las velas y con un sugerente ambiente musical que propiciaba cualquier tipo de pensamientos. En mi trayecto de la puerta de la habitación hasta la terraza nuestras miradas se fijaron y en mi mente pasaban todas esas frases perversas, fotografías excitantes y vídeos eróticos que días previos compartimos cada noche y que nos llevaban a satisfacer el deseo de manera independiente; yo solo deseaba estar entre sus brazos y hacer realidad todos esos pensamientos excitantes que ambos deseábamos y que nos llevaron ineludiblemente a ese esperado momento.En mi transitar hacia su presencia iba desabotonando mi sobre todo negro dejándolo en el camino.

Ya a escasos metros frente a él me detuve, dándose cuenta de lo diminuto atuendo de enfermera sexy, petición que había manifestado en nuestras noches de encuentros virtuales, a media que se iba acercando a mí, yo retrocedía, indicándole que solo debía mirar, estaba prohibido tocar, desprendió un leve sonrisa picara que aprobó sin duda el juego sentándose cómodamente en un sillón y dejándose atar las manos al mimo. Entonces comenzó mi danza incitadora, mientras él recorría con una mirada pervertida todo mi cuerpo, la excitación era única, su atención se centraba por momentos en mis enormes pechos que habían quedado expuestos a su mirada.

Su vaivén lo hacia enloquecer, buscaba desatarse acercarse para tocarlos pero lo detenía con mis botas rojas, debía quedarse sentado y lo sabía, me senté frente a él y comencé a tocar mi entrepierna ya palpitante, penetrando con mis dedos mostrándole mi humedad transparente. Su respiración era jadeante, evidenciándose algo desesperado, podía ver su erección a través de su pantalón, pero debía esperar, era parte del juego…

Como buena enfermera debía curar esa “inflamación” que tenia el paciente, lo que me llevó a tener que bajarle su cremallera y ver muy de cerca el origen del asunto, siendo necesario unos masajes el área afectada tanto con mis manos como con mi boca, el masaje debía ser intenso y prolongado, lo que lo hacía gemir de placer mientras sus manos continuaban atadas, me pedía insistentemente en que debía darle un jarabe para el dolor, y bueno, tenia razón, además debía bajarle la temperatura, así que incline el sillón y subiéndome en una pequeña silla me posé sobre su boca y le dí a probar de mis mieles un buen rato, mientras su lengua desesperada y con intensidad perfecta me hacía gritar de placer al compás de mis movimientos de cadera.

Entonces no podía soportarlo, mi excitación era extrema, los pliegues de mis labios no podían esperar más, quería ser penetrada por él, entonces me posé sobre su miembro fuerte y erguido y comencé a cabalgar desesperadamente mientras desataba sus manos para poder, por fin sentir sus manos sobre mi ser, deseaba tocara mis grandes pechos, suyos en ese momento, y así fue, comenzó a tocar mis pechos como queriéndolos arrancar de mi, mis nalgas, mi cabello. Levantándose de la silla mientras me llevaba cargada consigo, llegamos hasta la cama donde continuó la penetración fuerte exhalada del “paciente” ya evidentemente con buena salud, sus manos no se cansaba de tocar toda mi piel y recorrerla sin cesar, infinidad de posiciones fueron protagonistas y su fuerza no desvanecía, cosa que me hacia sentir realmente satisfecha, un gran cosquilleo se apodero de mis piernas convulsionando de placer, el orgasmo no esperó, resultando fuerte,intenso, delicioso y ahogado en sensaciones diversas, el descanso llegó a nuestros cuerpos abatidos del cansancio. Creo que el juego fue buena idea, ¿Qué dices?¿ jugamos?

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