Una historia detrás de cada rostro

Ser maestra ha sido una experiencia realmente gratificante en mi vida, tantas cosas, vivencias a lo largo de los años que me han enseñado y me han hecho madurar, no es fácil porque no solo eres “la maestra” también te conviertes para estos niños en la amiga, la psicóloga, la madre, la tía o sencillamente en su confidente y muchas veces el refugio de estos pequeños incluso en su protección ante un hogar al que no quieren regresar. Cada uno de ellos con una vida diferente, con una vivencia, una circunstancias, muchas veces tan difíciles y duras que solo queda respirar profundo, ser fuerte, vestirte con una gran coraza y abrir tus brazos para ellos.

“Adriana” siempre callada, introvertida, con algunas necesidades de aprendizaje, con un nivel académico más bajo que sus compañeros, con poco tiempo de conocerla puesto que es nueva en el grupo, al indagar un poco más sobre ella entendí el porqué de su comportamiento y sus limitaciones, la falta de ayuda en casa, la falta de confianza y una madre con un trato déspota que suele avergonzarla frente a sus compañeros asomando siempre una lágrima en sus ojos…

“Sophía” alegre extrovertida, siempre bella con su larga cabellera, un cintillo de flores y una sonrisa en su rostro que contagia a su paso, llega a su escuela dando abrazos por doquier, a pesar de ser hija de padres separados ambos la han llenado de amor, y han estado allí para ella en todos sus momentos importantes de la escuela y seguramente de toda su vida.

“David” waoo “mi dolor de cabeza” jejeje el más travieso de todos, lleno de energía a plenitud, un tanto rebelde, víctima de una madre llena de amargura por el abandono de su pareja, llenando al pequeño de odio en contra de su padre, creando en el pequeño un gran resentimiento, lo que puede explicar el comportamiento y el vocabulario en ocasiones violento del niño hacia su compañeros.

La historia de “Laura” es realmente triste, esta pequeña fue víctima de abuso sexual por parte de su tío hace algunos años, afortunadamente esta pequeña valiente no guardó más ese terrible secreto y ahora es libre, quienes han sido sus maestras y parte de su familia le han apoyado y su avance ha sido excelente, hoy ella es una más de mis 25 pequeños.

Y así como estas historias hay muchísimas más, vivencias, situaciones, circunstancias diferentes, unos con una vida y un entorno familiar ideal o funcional para no caer en la perfección, otros lamentablemente menos afortunados, es tanto lo que a veces quieres hacer por ellos, es tanta la impotencia que se siente cuando luchas pero no puedes cambiar su realidad como quisieras… Solo queda regalarles un poco de amor, llenarlos de afecto para mermar un poco sus carencias, inundarlos de halagos y hacerles sentir lo valioso que son, convertirse en su refugio cuando la tormenta es fuerte e ineludible.

Siempre viene a mi mente una maravillosa a historia que quizás muchos conocen la cual forma parte del libro “La culpa es de la Vaca”, titulada: “La señora Thompson” curiosamente la preferida de mis chicos, esta narra como un pequeño logró amar tanto a su maestra por haberse convertido en su cobijo en sus momentos difíciles dejando una huella en él por el resto de su vida, ocupando para él el lugar de su madre desaparecida. Una gran lección para aquellos maestros que solo se limitan a instruir y a enseñar y a veces hasta juzgar y etiquetar a estos pequeños sin indagar un poco más allá de lo que sus ojos se pueden ver.



La primera imagen es de mi propiedad.Img 2

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *